No es Turismo convencional ni ordinario... es un encuentro "sui géneris" que va mas allá de un simple paseo virtual y que lleva consigo una temática, un objetivo y una buena dosis de aventura.
"Que no caigan en la bajada ni en la subida del camino. Que no encuentren obstáculos ni detrás ni delante de ellos. Ni cosa que los golpee. Concédeles buenos caminos, hermosos caminos planos". Popol-Vuh.
Después de leer este fragmento del Popol- Vúh y admirar el brillo las letras doradas montadas en las paredes de las salas de exposición, me tomé el tiempo de recorrer el recinto lentamente.
Imagínese al dios Tlàloc de los mexicas o al gran Pakal, Gobernante de Palenque conviviendo con Rufino Tamayo, Luis Covarrubias o Leonora Carrington.
Han sido incontables las visitas a la Ciudad de México. Esta vez, contra los pronósticos del clima y la premura de la gran urbe que termina arrastrando a todo ser viviente que se mueve en su asfalto, su ambiente me pareció excepcional.
A pesar de que he disfrutado la amplia gama de servicios y atractivos que ofrece el DF, nunca había tenido la oportunidad de visitar el Museo Nacional de Antropología. Era una deuda pendiente que tenía conmigo misma, y esta ocasión - aprovechando la estancia en uno de los comodísimos hoteles ubicados cerca del Bosque de Chapultepec -fue sencillamente perfecta.
“El pueblo mexicano levanta este monumento en honor de las admirables culturas que florecieron durante la era Precolombina en regiones que son, ahora, territorio de la República. Frente a los testimonios de aquellas culturas el México de hoy rinde homenaje al México indígena en cuyo ejemplo reconoce características de su originalidad nacional”.
Podría citar que los antecedentes del museo actual datan desde finales del siglo XVIII pero es hasta el 17 de septiembre de 1964 cuando el entonces presidente Adolfo López Mateos inaugura el actual museo ubicado en la Avenida Paseo de la Reforma y Calzada Gandh,i en la Colonia Chapultepec Polanco de la Ciudad de México.
Sabía que este museo alberga importantes piezas del México precolombino… me quedé corta. En pocas palabras reúne las mejores joyas arqueológicas y etnográficas en una ambientación excepcional que de mano con la tecnología visual y sonora hacen del recorrido por sus salas y áreas al aire libre una experiencia indescriptible.
Para mi asombro, es Tlàloc- dios de la lluvia de los Mexicas quien da la bienvenida al museo. Era apenas la primera de las muchas sorpresas que recibiría esa tarde… lo confirmó la fuente “El Paraguas” emblema del museo cuya extraordinaria simbología representa la unión de las dos culturas: El día y la noche, el caballero Águila y Caballero Jaguar, la espada que atraviesa al sol azteca… la cruz española que penetra en las raíces de la ceiba.
Evité correr hacia el principal tesoro del recinto haciendo ameno mi paseo por el patio central que me recuerda al Cuadrángulo de las Monjas en Uxmal, leyendo los muros de letras doradas que evocan la poesía de los pueblos mesoamericanos y de un salto bordeando el gran estanque que representa al Lago de Texcoco. Increíble, todo México reunido en un solo espacio.
La disposición de sus atractivas salas independientes invita a los visitantes a recorrerlas conforme al gusto e interés. En la planta baja se encuentran piezas del altiplano central y regiones del México Antiguo. En la planta alta hay una magnífica exposición etnográfica de los pueblos indígenas del país. El servicio de auto- guía, las exposiciones temporales, auditorios, bibliotecas, tiendas, son un plus que realza el ambiente artístico y cultural del recinto.
Quien visite la Ciudad de México y desee conocer las raíces de nuestras culturas ancestrales, debe visitar el Museo Nacional de Antropología. Que mejor gran opción para celebrar el Bicentenario de nuestro país que conociendo sus raíces, sus misterios, el protagonismo de nuestros pueblos mesoamericanos.
Hay miles de joyas que admirar: “La Piedra del Sol” como símbolo representativo de los Aztecas, La divinidad de la falda de las serpientes “Cuatlicue”, las columnas- guerrero de Tula, Hidalgo, la Tumba del Rey Pakal de Palenque, El Dintel de Yaxchilán, la urna craneal de Monte Albán… en fin, una amplia colección de riquezas que hoy son parte de nuestra identidad cultural, nuestra herencia nacional, patrimonio de México y de México para la humanidad.
Cuentan que de sus entrañas brotan cascadas puras que saltan desde sus verdes peñas, que su voz tiene canto de grillos y agua brava... y su pueblo es cuna de texturas, colores y sueños. Es tierra mágica, es Chiapas.
Tiene mucho que no escribo en este espacio dedicado a mi México que tanto me ha enriquecido, cultivado y del cual me sigo enamorando conforme lo voy descubriendo.
He omitido postear varias crónicas de viajes, no se cuantos rincones de mi patria he mantenido en el tintero sin poder compartirlos con ustedes. Podría argumentar mil razones pero ninguna justifica el abandono de Génesis Encounter, un proyecto al cual me entregué hace mucho tiempo y ya es hora de recuperar.
Esto es un reto… quien no quiera venir, SE LO PIERDE. En México hay mucho por descubrir.
Hace unas semanas, el grupo de exploradores y locos amigos que me han acompañado a una que otra aventura, decidieron invitarme a emprender un viaje hacia un estado que tenía ya bastante tiempo de no visitar. CHIAPAS.
Con hambre de aventura, decidimos alejarnos un poco de las rutas turísticas convencionales para probar un poco de la dosis cultural y alternativa que ofrece este bello estado.
Primera parada: Ocozocoautla
LA SIMA DE LAS COTORRAS
Llegar hasta el sitio es toda una odisea pero vale la pena apreciar esta cavidad de aproximadamente 140 metros de profundidad y un diámetro de 160 metros, la cual atesora a miles de cotorras que vuelan alegrando la vista de todo visitante. Este lugar así de sencillo terminó cautivándome, sumando a su belleza natural las actividades extremas que pueden desarrollarse como la práctica de rappel o la caminata perimetral que resulta ser una grata experiencia al poder admirarse con mayor precisión las pinturas rupestres creadas por el grupo étnico Zoques que habitó a zona.
Segunda parada:
SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS. Bellísimo lugar considerado Pueblo Mágico por la Secretaria de Turismo de México. Un lugar rico en matices culturales y artísticos que rinde homenaje a Fray Bartolomé de la Casas, Obispo de Chiapas defensor de los indígenas, considerado por la historia como uno de los fundadores del Derecho Internacional Moderno.
Recorriendo sus calles empedradas se pueden admirar notables ejemplos de la arquitectura colonial que tanto cautiva a los visitantes. Una peculiaridad es la casa de las sirenas de estilo plateresco, sin olvidar su catedral construida en 1528 siendo el monumento más representativo de la ciudad.
He disfrutado tanto mi estancia en San Cristóbal de las Casas que he anotado en mi agenda volver muy pronto. Es incansable admirar las coloridas y variadas piezas artesanales que elaboran los indígenas Tzotzil y Tzeltal: alfarería, forja de hierro, filigrana, ámbar… es sencillamente infalible volver a casa feliz de haber adquirido buen souvenir de este bello lugar.
Admito que me quedé con ganas de visitar el místico poblado San Juan Chamula, un lugar que aún mantiene viva las costumbres prehispánicas. Es el pretexto perfecto para volver.
Tercer parada:
CHIAPA DE CORZO. Localidad ubicada a solo 14 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital del Estado de Chiapas. Lugar fundado alrededor del árbol de la Ceiba mejor conocido como “La Pochota”, al cual se le calcula una edad de aproximadamente 500 años. Se cuenta que bajo la sombra de esta hermosa Ceiba se montaba el mercado desde los tiempos precolombinos. También la historia de la revolución incluye al milenario árbol al mencionar que en sus ramas se colgaron a algunos simpatizantes de Pancho Villa y Venustiano Carranza.
En la época colonial, Chiapa de Corzo fue conocida como Chiapa de los Indios. El monumento más característico es el Kiosco- Corona mejor conocido como La Pila, una fuente mudéjar del siglo XVI con cúpula renacentista y detalles de estilo gótico ubicada en la Plaza de Armas.
La Pila- Chiapa de Corzo
Chiapa de Corzo está rodeado por bellezas naturales de gran exhuberancia, es aquí donde se encuentra el embarcadero para tomar las lanchas que recorren una de las bellezas naturales más simbólicas de México:
EL CAÑON DEL SUMIDERO.
Majestuoso, es la primera palabra que viene a mi mente cuando cierro los ojos y recuerdo sus acantilados de más de 1000 metros de altura sobre el nivel del agua y formas caprichosas, bañados por verde maleza que realza la belleza del lugar. El Cañón del Sumidero se encuentra aproximadamente a 5 kilómetros de la capital del Estado, es tal su importancia que su gracia fue plasmada en el escudo de Chiapas otorgado por el Rey de España Carlos I en 1535.
Una de las historias más interesantes es el suicidio masivo de la Etnia Chiapa, quienes -según la historia- al negarse ser sometidos por los conquistadores, se arrojaron desde una de las cumbres más altas.
La longitud navegable de esta falla geológica del periodo pleistoceno es de aproximadamente 32 kilómetros. Durante el recorrido se pueden apreciar las placas sedimentarias de la corteza terrestre del sitio, las curiosas formaciones en las paredes como la cueva o el árbol de navidad que magnifican la exhuberancia del paisaje.
Esa maquinaria política llamada Influenza- me atrevo a pensarlo así-, solo ocasionó estragos en la imagen de mi país en el exterior. No solo por las dudas con respecto a la seguridad en la salud pública, sino también en el turismo que considerablemente descendió. Sin embargo les digo:
Conocer Chiapas es una experiencia única. Vale la pena explorar sus entrañas, sumergirse en la grandiosidad de sus recursos naturales, en la hospitalidad de su pueblo que ve de cara al progreso sin olvidar que parte de su identidad cultural es el orgullo por su propia tierra.
Me disculpo porque me ha tomado mucho tiempo actualizar este blog. Después de mis merecidas vacaciones en Brasil, regresé con mucho trabajo y pendientes personales que ocuparon mi tiempo libre. Este último viaje que realicé a ese país maravilloso, me hizo poner atención especial al diseño de nuestra moneda mexicana. Sucede que, como todo dinero en este mundo, nos interesa más su valor denominativo que muchas veces no prestamos atención a los detalles.
Curiosamente, uno de los comentarios que recibí de algunos brasileños fue sobre el diseño bonito que tiene la moneda de México; llamando la atención específicamente la moneda de 10 pesos cuyo centro se adorna con uno de los símbolos más importantes del mundo prehispánico: La Piedra del Sol mejor conocida como el Calendario Azteca. Así que, esas pocas monedas que no pude cambiar a Reales fueron otorgadas como recuerdo a aquellas personas con las que amablemente compartimos nuestro tiempo allá.
No sé si ustedes, (para los que no son de México) han analizado el simbolismo y diseño de su moneda. México, como la mayoría de los demás países, ha sufrido transformaciones interesantes en cuanto a su sistema de operaciones económicas cada vez más complejos desde la época prehispánica cuando los metales como el oro o la plata no tenían valor comercial, hasta los tiempos modernos donde estrictos controles de calidad deben ser llevados a cabo para evitar la falsificación.
Creo que el cambio en el último diseño de nuestra moneda ha sido atinado (1993), no tanto por plasmar a los héroes históricos del país que en cuestiones políticas resultó un poco controversial, sino por mantener la importancia de una de las principales culturas mesoamericanas de mayor apogeo durante el postclásico tardío del 900 DC hasta 1521 (el cual culmina con la llegada de los españoles) . Si... la Azteca, cultura que identifica a nuestro país en el exterior.
Retomando el tema de las monedas y antes de pasar al aspecto cultural que tanto me interesa, me di la tarea de investigar un poco más sobre la historia de nuestra moneda y encontré muy buenas páginas que de manera más amplia y visual comparten muy buena información al respecto. Me parece que vale mucho la pena visitarlas:
También comparto el link de la Casa de Moneda de México,fundada en 1535, cuando es concedida la cédula real por la Corona Española para la fundación de la primera casa de moneda en América.
Esto de leer sobre las monedas, me ha llevado a encontrar datos muy interesantes que hasta hace poco desconocía. -Esto lo platico mientras guardo esa moneda de 50 pesos que me heredó el abuelo Antonio Portas, cuyo valor por su contenido en plata es superior a su valor legal y que hoy ya fue retirada del mercado-.
Quien conoce nuestra moneda, sabe que todas tienen en el reverso el escudo de armas de México. Oficialmente, el nombre de nuestro país es Estados Unidos Mexicanos. El sello que nos representa incluye el nombre de nuestro país sostenido por una rama de encino a la derecha y una de laurel a la izquierda, ambas enlazadas por el listón tricolor (verde, blanco y rojo).
El aspecto más relevante de carácter cultural es el centro, el cual contiene a un águila devorando a una serpiente. El águila se sostiene en su pata izquierda sobre un nopal de cinco pencas que nace de una roca ubicada en el centro del lago. Para no extenderme en un tema tan profundo, valdría la pena transcribir el decreto del congreso constituyente, el cual tras el triunfo de Antonio López de Santa Anna y al establecerse el gobierno de república en México en 1823 determinó:
"Que el escudo sea el águila mexicana parada en el pie izquierdo, sobre un nopal que nazca de una peña entre las aguas de la laguna, y agarrando con el derecho una culebra en actitud de despedazarla con el pico; y que orlen este blasón dos ramas, la una de laurel y la otra de encina conforme al diseño que usó el primer Gobierno de los defensores de la Independencia”.
El escudo sufrió diferentes modificaciones a los largo de la historia de México, más la esencia real es el águila que representaba Huitzilopochtli, deidad adorada por los aztecas; quienes se auto- nombraban el “Pueblo del Sol”. Un aspecto que bien merece un estudio independiente es la serpiente ya que, dentro de la cosmovisión azteca, la serpiente era considerada un animal sagrado lleno de sabiduría teniendo una representación estrecha según hallazgos arqueológicos con Quetzalcoatl- la serpiente emplumada- o Ser Supremo considerado según algunos historiadores como el dios más importante en el Altiplano Central. Hay una parte en la historia que vale la pena ser compartida, ya que se cree que un error de traducción, cambia dramáticamente la esencia de la misma según la crónica de Mexicayotl, la cual sugiere que la frase náhuatl ihuan cohuatl izomocayan, cuyo significado es “la serpiente silba", fue traducida como "la serpiente es destruida". En los textos escritos por Chimalphin Cuauhtlehuanitzin o Domingo Francisco de San Antón Muñon en castellano, hace referencia a que se ve al águila devorando algo, más no especifica que sea una serpiente.
Desde esa perspectiva ¿Que creen ustedes que pensarían los Aztecas sobre nuestro Escudo actual?
En verdad me apasiona tanto la historia de mi país que mientras escribo se me ha ocurrido organizar un tour allá por las ciudades centrales para empaparme y tomar evidencias de toda esa simbología y sucesos ocurridos que marcaron drásticamente el destino de México.
Inicialmente tenía la intención de escribir sobre el Calendario Azteca. El desarrollo de este post- el cual surge de manera espontánea tras consultar varias fuentes bibliográficas bajo las cuales sustento parte del conocimiento adquirido que gustosamente aquí comparto- me ha hecho comprender que antes debo proporcionar información básica que aporte una mejor comprensión a temas más específicos. Bien, ante esto me temo que próximamente estaremos hablando sobre la Cultura Azteca.
Así es como comienza la primera estrofa de este canto popular típico del sur de México conocido como "La Rama".
Cuando de voz y expresión se trata pienso que la mejor es la del pueblo. Esa voz muchas veces se expresa en cantos que dan a conocer sus esperanzas, sus aspiraciones y hasta sus miedos. Esas voces alaban a sus dioses, oran y manifiestan su gratitud y su creencia. Así, es como en combinación con algunas ofrendas o usanzas surge una costumbre popular que se conserva dependiendo de la práctica de la misma. Y esa voz en mi país es tan extensa y tan variada que... hay cantos que pueden quebrarte el corazón de tanto sentimiento y dolor- porque también de dolor se canta-, como los humorísticos y pícaros que se alimentan de bromas locales o anécdotas nacionales que terminan causando gracia.
Naranjas y limas
Limas y limones
más linda es la virgen que todas las flores.
En este blog siempre hago énfasis de la riqueza cultural de México. Hay material suficiente con respecto a tradiciones y costumbres, aspecto que más disfruto y el que más admiración me causa porque díganme ustedes... ¿Como controlar la voluntad del pueblo?, ¿Como evitar su expresión artística?. Sobre todo al recordar que es una manifestación cultural que vive mientras se practica, que hoy puede existir y que mañana solamente sabremos de ellas a través de las crónicas. En fin, retomo el tema.
Salgan para afuera
miren que bonito,
verán a la Rama
con sus farolitos
A grandes rasgos les platicaré sobre las costumbres navideñas en México, dentro de las cuales se destacan: las famosas "Posadas" que semejan la peregrinación de María y José hacia Belén, las "novenas" con cantos religiosos que son una tradición muy arraigada nacida durante la colonia como método para evangelizar a los pueblos mesoamericanos, las "piñatas" llenas de dulces y frutas donde igualmente se entona un canto mientras se golpean con un palo, se rompe y caen los dulces y frutas como símbolo de prosperidad, las "pastorelas" que son representaciones teatrales sobre la lucha entre el bien y el mal, "El Viejo", muñeco de trapo lleno de explosivos que suele quemarse la úlima noche del año despidiéndo así el año que se va... y entre ellas, una de las más carismáticas: "La Rama". (Disculpen que no mencione a Santa Claus)
Me paro en la puerta
me quito el sombrero
porque en esta casa
vive un caballero.
viven un caballero,
vive un general...
que nos dá licencia
para comenzar.
Se cree que la tradición de "La Rama" nace en las zonas rurales del Estado de Veracruz y que de ahí se extendió hacia la Península de Yucatán. En realidad, poco se ha escrito sobre esta tradición pero está estrechamente asociada con los niños quienes toman la rama de un árbol y la adornan con farolitos u otros elementos navideños disponibles y salen en a la calle en las noches a entonar el canto de puerta en puerta esperando recibir su "Aguinaldo".
Arriba del cielo
mataron a un gato
San pedro lo supo
y bajó sin zapatos.
Debido a que esta tradición no tiene un formato específico a sufrido diferente cambios que van desde la entonación del canto hasta la modificación de sus versos y por su ende su objetivo. Originalmente el objetivo de "La Rama" era recolectar dinero para organizar la fiesta de navidad. Ahora me parece que solamente se distribuye el dinero en partes iguales entre el grupo de personas que participaron.
Tristemente, esta tradición ha ido desapareciendo paulatinamente. Ya no se ven tanto en las calles a esos grupos de niños que noche a noche tocaban la puerta para cantarnos "La Rama"- al menos este año a mi casa no ha llegado ninguna-. Y es que esta tradición me trae recuerdos tan bonitos de mi infancia. Esperábamos ansiosamente la noche y nos esforzábamos para que nuestra rama fuera la más bonita de la colonia, nos organizábamos para cantar afinaditos y hasta fabricábamos sonajas para darle más vida al canto y también llevábamos velitas en las manos para darle un toque más navideño jeje. Que épocas :). Si en una casa nos daban aguinaldo nos despedíamos así:
Ya se va la rama
muy agradecida
porque en esta casa
fue bien recibida
Hoy eso ya no se vé tanto como antes. A pesar de los esfuerzos que hacen ciertas asociaciones privadas o entidades gubernamentales para rescatar la tradición. Hay hasta concursos de "Rama" que dan como premio un buen "Aguinaldo"... esforzarse por preservar su presencia es gratificante, aunque muchas veces por ese canto no recibas aguinaldo. Entonces con canto se devuelve así:
...y corrieron a la selva y la selva los abrazó, los protegió y los hizo hijos suyos. Entonces, surgió una rica diversidad etnológica, sociológica y cultural.
Celebracion en Chiapa de Corzo por Arturo Aguilar Es inevitable... una y otra vez, recorrer sus senderos que garantizan siempre una grata sorpresa a los que deciden aventurarse en sus entrañas. Chiapas es uno de los Estados más ricos de México cuyo territorio posee una exuberante belleza natural y un acervo cultural vivo que se compenetran de manera cordial para narrar una historia repleta de tradiciones.
No hay que dudar que Chiapas es el área geográfica de México que alberga mayor diversidad étnica. De ello hablaré en este post... de estos grupos que apesar de ser considerados patrimonio, padecen carencias debido a la falta de programas efectivos que promuevan la oportunidad de desarrollo económico y social.
Los indígenas de Chiapas llamaron la atención a nivel internacional cuando en 1994 se levantaron en armas con el apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional EZLN, representante del movimiento ante el Gobierno Federal para dialogar y negociar un acuerdo de paz y de igualdad. Como resultado, muchos indígenas murieron y hoy la tierra, la libertad y la dignidad de los pueblos indígenas continúan siendo agredidas y puestas en segundo término en la mesa de resoluciones.
En el mercado de San Cristobal por Arturo Aguilar Es imposible recorrer Chiapas sin encontrarse a su paso con indígenas con una identidad cultural propia, una lengua propia y un estilo artístico multicolor de folklor ancestral poco valorado. La mayoría, son descendientes directos del grupo mesoamericano Maya- Totonaca que se desarrollaron en los hoy Estados de Veracrúz, Puebla y Tabasco.
Al hablar de los indígenas no pretengo exhibirlos como un "atractivo turístico", así como tampoco destacar los problemas socio-políticos que enfrentan. Mi propósito es dar a conocer la existencia de estos grupos como entidades culturales los cuales considero deben gozar de las mismas garantías, oportunidades, derechos y obligaciones de todo mexicano.
“El indio es producto de la instauración del régimen colonial. Antes de la invasión no habia indios, sino pueblos particularmente identificados. La sociedad colonial, en cambio, descansó en una división tajante que oponía y distinguía dos polos irreductibles: los españoles (colonizadores) y los indios (colonizados). (11)
Los Choles: "winik", del vocablo maya que significa "hombre, varón"; son "los milperos", basan su economía en la agricultura. Representan el 12.5% de la población de lengua indígena. Según el último censo levantado, existen más de 115,000 habitales choles de los cuales un 50% aproximadamente no habla español. Es el tercer grupo étnico más numero de Chiapas.
Imagen: Tejedora Chamula por Arturo Aguilar
Los Tzotziles: También conocidos como "Chamulas". La mayoría de éstos indígenas son bilingues. Hablan su lengua indígena y español. Ellos se refieren al habla de cualquier pueblo tzotzil y tzeltal con el mismo nombre: ba¢’il k’op /ó ba¢’i k’op, que significa: lengua verdadera o genuina. Éste grupo cultural se dedica a la elaboración de muebles. Las mujeres aportan grandes obras artesanales ya que son excelentes tejedoras con un amplio criterio de combinación de colores inspirados en su entorno natural.
Dibujo pintado por niña Tzeltal, Patricia López
Los Tzeltales: Es el grupo indígena más numeroso de Chiapas. Es un grupo de origen maya que tiende a permanecer en pequeñas comunidades. La lengua tzeltal es muy parecida al tzoltil compuesta por al menos 6 dialectos diferentes y se cree que es hablada por 212,000 personas aproximadamente. Se refieren así mismos como "hombres trabajadores", dedicándose las mujeres a la alfarería y los hombres a la agricultura.
Los Zoques: Representan el 9.1% de la población indígena. Los zoques, tzoque, soque o zoc o' de püt que significa "gente de idioma", "palabra de hombre" o, otros términos, "verdadero", "auténtico", de familia lingüística mixe-zoque-popoluca y también hablan castellano. Al poseer los zoques las tierras más codiciadas, la Corona española los sometió a trabajos pesados y los concentró en aldeas. Debido al trabajo forzado y a las enfermedades, los zoques disminuyeron dramáticamente.
Los mames: Habitan en la región de la Sierra Madre de Chiapas. Es un grupo cultural de 10,000 habitantes los cuales son bilingues. El idioma mam tiene origen en la lengua maya y es una de las más antiguas, la cual presenta al menos cuatro variantes dialectales. Las relaciones entre los mames y los mestizos son de carácter económico. Muchos indígenas de este grupo han ido perdiendo poco a poco su identidad cultural; los más pobres son quienes más sufren de discriminación y mal trato.
Los Tojobales: La lengua tojobal pertenece al grupo maya-totonaco, familiarizado con el chuj guatemalteco. Sus variaciones linguisticas no son de gran importancia. Según el último registro, existen más de 35,000 indígenas tojobales de los cuales el 60% de la población total son bilingues.
Los Lacandón: Hach Winik Se localizan al noroeste de Chiapas, en la selva bautizada con el mismo nombre "lacandona". Huyeron a la selva al oponerse a la evangelización durante la conquista española. Su territorio fue invadido en el siglo XIX por buscadores de maderas preciosas y por ‘chicleros’, provocando la disminución de su población. En sus comunidades se reconoce la autoridad del hombre de mayor edad, quien rige la vida diaria y los rituales religiosos, manteniendo muy poco contacto con otros pueblos. Viven del maíz, cultivan con el sistema de roza, tumba y quema. Hoy en día es un grupo en extinción y se cree que no supera los quinientos habitantes.
Chamulas de Chiapas Nuestros indígenas no deben ser ignorados, ni sometidos a la opresión, a la marginación o explotación. Su presencia representa la cara real de nuestras raices ancestrales. Caminar por México sin considerar darle un vistazo a las diferentes etnias y sus valores culturales es como no reconocer nuestro folklor, tradiciones y costumbres. La identidad cultural de México está forjada en la existencia de estos pueblos que no dejan de hablarle al mundo al manifestarse que no van a renunciar a su identidad y que ello no está peleado con el progreso económico, con la igualdad social y los derechos humanos.